Jesús Ademir Morales Rojas

Inicio | Relatos | Poetas | Ensayo | Taller | Autor | Links

 

 

   

 

   

Ecos del mundo antiguo

Pequeñas biografías de grandes hombres

 

Jesús Ademir Morales


Con referencia a Dante Alighieri, La Divina Comedia, Infierno, Canto I

 Dante percibe la existencia humana como un viaje, pero con la singularidad de que en cada etapa del camino el viajero se constituye de un modo diferente, de acuerdo a cada intervalo recorrido: ya como condenado, ya penitente o salvo. A final de cuentas Dante y todo lector de su Comedia se torna un peregrino de sí.
Esta libre construcción del sujeto tal vez anuncie el advenimiento del Renacimiento y el germen del mundo moderno.

 _______________________________

"¡Ah! Cuán penoso me sería decir lo salvaje, áspera y espesa que era esta selva, cuyo recuerdo renueva mi temor, temor tan triste que la muerte no lo es tanto."

Qué enseñanza nos transmite Dante: aprender a convivir con cada uno de nuestros demonios particulares, nuestros infiernos propios, nuestros terrores, pues al familiarizarnos con estos temores cotidianos aprendemos, y nos preparamos, para sobrellevar el trance máximo: la muerte personal. Nos adiestra a enfrentar el pavor hacia algo que ni siquiera es evocable a través de espíritus verdugos y fosas de castigo. Ni siquiera eso por aguardar.
Nada.
 _______________________________

A veces es preciso extraviarse, aún en oscuras selvas rebosantes de tentaciones, para reencontrarse uno mismo en un existir dinámico y en evolución constante.

_______________________________

"Vi su cima revestida ya de los rayos del planeta (el Sol) que nos guía con seguridad por todos los senderos."

Abandonar el territorio confiable y previsible de lo iluminado, de lo juicioso y del sentido común, para arrojarse trémulos, al frío abrazo de la luna y su tenuidad exploradora de incertidumbres, justo al modo de los desengañados insomnes, los poetas y los felices beodos.

______________________________

"Tan adormecido estaba cuando abandoné el verdadero camino."

Dormir, soñar tal vez: umbral inestable, conducto a extravíos, a insospechadas libertades; Soñar, tal vez crear: enemistarse contra las rectas vías para adentrarse en falaces y deleitosas sinuosidades ignotas, y siempre en paciente espera, del titubeante sonido de los pasos nuestros, la huella indeleble de nuestros anhelos.
  _______________________________

Lujuria, Soberbia Y Avaricia.

Los vicios de Dante perecen tener como fundamento único el exceso, un afán desmedido.

Paradójicamente, el poeta florentino hallará la redención superando sus propios límites humanos, orientándose a lo trascendente.

Transgrediendo de nueva cuenta, pero ahora en un diferente sentido: no referido al presente, al instante y sus placeres vitales, sino encaminado hacia el porvenir, hacia el cumplimiento de un destino pendiente de realización, motivado por inspiraciones y anhelos provenientes de un pretérito memorable y demandante: lo grande, la Italia Imperial; lo bello la futura sonrisa de Beatriz alcanzada.
  _______________________________

¿Y si la pantera, el león y la loba que atemorizaron a Dante al inicio de su travesía, y la reorientaron por completo, no hubieran sido sino diferentes disfraces de la ambigua y sonriente Beatriz?

¿Para qué seguir la ruta larga, si hubiese bastado con precipitarse a las garras de la deliciosa fiera, para ser devorado amorosamente por la agreste criatura de saludos equívocos y miradas inolvidables?
  _______________________________
"Si quieres, en seguida subir hasta ellos, te acompañará en este viaje un alma más digna que yo, y te dejaré con ella cuando yo parta; pues el Emperador que reina en las alturas no quiere que por mi mediación se entre en su ciudad, por que fui rebelde a su Ley."

¿Que temía el Emperador del Cielo de la sabiduría encarnada por el poeta Virgilio, la razón, la inventiva humana?

Tal vez pensó que en donde los Gigantes fracasaron, y en donde Prometeo se quedo corto, en la herencia grecolatina de Virgilio encontrase al fin una posibilidad de realizarse, con el paso de los siglos el gran derrocamiento.

Hoy que en las alturas el trono parece vacío, Dante, alumno del mantuano, parece haber sido el gran ejecutor- al posibilitar el fin del Medioevo, el Renacimiento y por consiguiente los posteriores rompimientos históricos- de esta inevitable soledad, de esta elocuente ausencia que impera en el Olimpo que se torna ya dilatada y evoca añoranzas sin sosiego.

 Con referencia a Dante Alighieri, La Divina Comedia, Infierno, Canto II

"¡Oh Musas!, ¡oh alto ingenio! vengan en mi ayuda; ¡Oh mente, que escribiste lo que vi¡ ahora aparecerá tu nobleza."
 

Pero las Musas, celosas de Beatriz, no quisieron atender el llamado de Dante.

De tal suerte que su travesía prodigiosa, épica, cuyos ecos a la postre reorientarían los derroteros de la civilización occidental, fueron obra, única y exclusivamente, de su corazón anhelante del amor de una joven.

Él nunca supo esto.

Ella tampoco.

 _______________________________

Dante cuestionó a Virgilio acerca del porqué tenía, él precisamente, que emular a Eneas, al adentrarse a los terrenos del Inframundo para conocer el secreto porvenir de una ciudad entera. Roma para Eneas, Florencia para Dante.

Quizá en su fuero interno se percató Alighieri, de lo poco juicioso que era confiarse a los dudosos vaticinios de fantasmas, sombras, mero olvido.

Y sin embargo el viaje del príncipe troyano se efectuó: Roma luego cimentó Occidente; Dante después culminó su obra magna, e inspiró así a varios genios artísticos de Florencia, próceres varios del Renacimiento, que transformarían nuestra visión de la realidad entera.

Pero entonces, de esta manera, el afirmar que nuestro mundo todo, está en lo profundo asentado sobre el vacío, es, gracias a Dante, un secreto a voces, murmullos de espectros irónicos que fundamentan nuestros instantes, y luego se pierden en un remolino que se lleva la nada.
 _______________________________

Es posible adivinar el oculto deseo de Dante: no retornar de la muerte, no seguir los pasos de Ulises o Eneas y elegir quedarse en las sombrías moradas para toda la eternidad.

Renunciar a ver la gloria de Dios, acaso a la posibilidad de volver a pisar Florencia, a la hazaña de cambiar la Historia o a una perenne celebridad de poeta.

Dejarlo todo, todo atrás por seguir el brillo de una esperanza, sonriente, etérea y fugaz.

Luego, tras perder a esta definitivamente en el Cielo, tal vez ahora sí, quizás por primera vez, se extravió sin remedio él mismo, y no pudo más que volver al mundo.
_______________________________


"Mujer, por quien en gracia y esplendores la especie humana excede a cuanto existe..."
 

María Santísima, Lucía y Beatriz las tres, mujeres, iniciaron todo el proceso de salvación del alma del poeta.

Pero hubo otra Dama, gentil y señorial, aunque orgullosa en extremo, que motivó en secreto los afanes de Dante por virtud de su elegancia y porte encantadores y deseables, sin olvidar su majestuosa hermosura adornada.

Porque para explicar el influjo irresistible de su ser, basta decir que Florencia, la Toscana, también tiene nombre de mujer.
 _______________________________
 

La misión primaria de Virgilio, figura de la razón humana, era la de ser portavoz de lo divino, mensajero de venerables misterios, interprete de los designios de la trascendencia. Hoy se ha tergiversado su encomienda básica, se le ha desoído ya.

Occidente se fascina con la lógica poderosa y el vigor intelectual del mensajero y se ha olvidado del celestial mensaje:
"Vengo de un sitio al que volver ansío; movióme Amor Y Amor mueve mis labios"
Así de simple.
  _______________________________


" Ve, pues; que una sola voluntad nos dirija: tú eres mi Guía, mi Señor, mi Maestro."
"Así le dije (a Virgilio) y en cuanto echó él a andar, entré por el camino profundo y salvaje."

Tamaña confianza depositada en su mentor por Dante no era gratuita: sabio humanista, depositario de las excelsas virtudes de lo grecolatino, nadie como Virgilio ameritaba llegar al premio de la contemplación absoluta del Creador.

Y sin embargo haber nacido antes de la Encarnación del Verbo condenaba al poeta mantuano a permanecer entre "los que se hallan en suspenso", entre los que se quedan presos para siempre en el Limbo anodino.

¿Y si Dante no hubiera sido solamente, sino un consuelo del Virgilio resentido, es decir, el modo como se imaginaría escapando de su cautiverio forzoso, y la manera en la que se soñaría escalando la gran montaña del Purgatorio para luego por fín vislumbrar la faz luminosa de Dios?

¿Y si acaso Borges hubiese tenido razón y la autoría tenga más que ver con las ideas y menos con el sujeto que las concibe?

¿Virgilio autor de Dante?

...mucho después, cuando Dante en su triunfo alcanzaba el brillo final de las estrellas, la luz de Su mirada omnipotente,

Virgilio por su parte, permanecía oculto en un rincón del Limbo, en suspenso, silencioso y meditabundo.

Con referencia a Dante Alighieri, La Divina Comedia, Infierno, Canto III

"Por mí se va a la ciudad del llanto, por mí se va al eterno dolor, por mi se va hacia la raza condenada...antes de mí no hubo nada creado, a excepción de lo inmortal, y yo duro eternamente. ¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!"
 

La leyenda en el umbral del infierno dantesco podría tener la singularidad, de particularizar su sentido, con referencia al castigo ameritado, y con relación directa al ser más valioso para el ingresante.
De esta manera, para Virgilio acaso quien le hablo allí fue el Salvador del mundo, que presintió alguna vez, pero que ya no conoció en vida (ni en la muerte).
Para Dante, tal advertencia no fue quizá, sino la voz de la Poesía misma.
  _______________________________
 

"Allí, bajo un cielo sin estrellas, resuenan suspiros, quejas y profundos gemidos, de suerte que, apenas hube dado un paso, me puse a llorar. (Escuché) diversas lenguas, blasfemias horribles, palabras de dolor..."

No fue esta pluralidad de dialectos de variopinta procedencia un obstáculo para que Dante se las entendiera con los condenados del Averno. Pues es posible que todo el múltiple sufrimiento del mundo, de aquí o del más allá, pueda ser traducido al sencillo y áspero lenguaje de las lágrimas.
  _______________________________


"Aquellos desgraciados...estaban desnudos, y eran molestados sin tregua por las picaduras de las moscas y de las avispas que allí había; las cuales hacían correr por su rostro la sangre, que mezcladas con sus lágrimas, era recogida a sus pies por asquerosos gusanos".
 

No cabe duda, el infierno del hombre es el paraíso del insecto, literal y no literalmente.
 _______________________________

Dante y su maestro Virgilio se encuentran frente a una ribera del infernal rio Aqueronte, mismo que es como la vida: brota por medio de llantos de dolor, y desemboca en la quietud más siniestra; imposible además, por su inestabilidad, transitar plenamente a todo lo largo de su fluir. Y así, sólo queda cruzarla, apresurados y sin esperanza de retorno, aferrados a la barca de la muerte.
  _______________________________
 

Carón, el barquero que conduce a las almas condenadas cruzando el rio Aqueronte, es un ser tan anciano que quizá sólo pueda concebirse su edad, calculando el número de pecadores que ha internado, navegando, a la región del tormento; o tal vez mejor solución sea, considerar que la leyenda del umbral del Infierno tal vez haya sido escrita por él, inspirándose rencorosamente, en su propia barca.

_______________________________
 

Es inevitable pensar que Dante y Miguel Ángel tomaron rutas paralelas por el Infierno, para llegar al Cielo: plasticidad extrema transmutada en carne, lacerada y palpitante.
 _______________________________
 

Después de Dante, de su minuciosidad acuciosa, la realidad ha ganado consistencia: ahora el mundo se asemeja más al Infierno, y no viceversa.
 _______________________________
 

Aunque en un principio el propio Carón se opuso a llevar en su embarcación al viviente Dante, hacia regiones reservadas únicamente a los difuntos, a la postre Virgilio lo obliga a transportarlos diciéndole:

"Carón, no te irrites. Así se ha dispuesto allí donde se puede todo lo que se quiere; y no preguntes más."

¿Sería que Carón recordó al ceder, a otro peregrino llamado Eneas, al que sólo permitió el paso, cuando éste le mostró la rama dorada de un árbol mágico, propiedad de Proserpina, consorte del gran Plutón, rey del mundo de los muertos?

Es posible que el tormento particular de Carón, fuese amar a una diosa nocturna, ajena e inalcanzable por completo, ni aún con todo el impulso de su barca ansiosa.

"Allí donde se puede todo lo que se quiere..." musita aciagamente el barquero infernal, cuando cruza el río llevando interminablemente a las almas transgresoras, pero no arrepentidas.

Mientras que él se queda sólo allí y allí permanece, ida y vuelta musitando...
  _______________________________
 

"Por aquí no pasa nunca aun alma pura; por lo cual si Carón se irrita contra ti, ya conoces el motivo..." le explica Virgilio a Dante. Pero entonces a continuación, se suscita un terremoto pavoroso, y se desatan vientos y relámpagos funestos. Alighieri impresionado, pierde el sentido.

¿Qué ha sucedido aquí? ¿Qué nos quiere confesar entre líneas el poeta florentino con este singular pasaje?

Acaso que tal vez su alma no era ciertamente pura, en lo profundo.

¿Quizá por el remordimiento de haber alejado del centro de sus atenciones a Gemma Donati, su auténtica y legítima esposa, por la ciega obsesión de una Beatriz quimérica?

¿O por el recuerdo de haber arrastrado a sus hijos a una vida de destierro permanente tal vez por unas meras y no reconocidas ambiciones políticas?

No lo sabemos, lo cierto es que por algún oscuro motivo, al volver en sí, no miró hacia atrás en ningún momento, y decidió seguir adentrándose, en la ruta de un sólo sentido, de su propio infierno.

Con referencia a Dante Alighieri, La Divina Comedia, Infierno, Canto IV

"Interrumpió mi profundo sueño un trueno tan fuerte, que me estremecí, como hombre a quien se despierta a la fuerza...me vi entonces junto al borde de un triste valle, abismo de dolor...en el que resuenen infinitos ayes, confundidos como truenos"
 

Dante no explica cómo pudo arribar, habiendo quedado inconsciente en la barca en el Aqueronte, hasta ese valle lúgubre. Pero esto no demerita el noble trabajo de Alighieri: muy por el contrario, tales deslices tal vez expresen entre líneas, que toda tentativa de alcanzar el Cielo, sea un esfuerzo naturalmente humano.
 _______________________________
 
"El abismo era tan profundo, oscuro y nebuloso que en vano fijaba mis ojos en su fondo, pues no distinguía cosa alguna."
 

Lo más estremecedor de esta travesía formidable es que se dirige en manera simultánea hacia dos destinos opuestos y sin embargo, paradójicamente confluyentes: hacia el corazón mismo del mundo, su núcleo particular, que entonces sería maldad en esencia; y a la vez, rumbo al centro del alma humana, un negro lugar inexplorado aún para los propios vivientes, y en donde Alighieri enciende una luz que nos deja adivinar, contornos apenas, de una realidad terrible y esclarecedora.
 _______________________________
 
"-Ahora descendamos al tenebroso mundo me dijo el Poeta (Virgilio) muy pálido: yo iré el primero; tú el segundo.-Yo, que me había percatado de su palidez, le respondí: ¿Cómo he de ir yo, si tú, que sueles desvanecer mis incertidumbres, te atemorizas?-Y él repuso: -La angustia de los desgraciados que están ahí abajo, refleja en mi rostro una piedad que tú tomas por terror."
 

¿Y si Virgilio mintiera aquí, y en el fondo de su ser hubiera deseado que Dante desistiera de su loco empeño?

¿Y si nunca le hubiera perdonado en secreto por haberle hecho recorrer lugares abominables que él no merecía pisar?

Acaso esa palidez de piedad fuera más bien motivada por su propio espíritu colmado de temor...

Tal vez por eso, en cierta etapa del camino, le abandonó, sin despedirse.
 _______________________________
 

En el Limbo dantesco yacen las almas ilustres y no pecadoras de los que carecen de toda oportunidad de alcanzar la Gloria de Dios, por haber nacido antes del Cristianismo. Pero tales y tantas figuras de la antigüedad clásica, los nombres más preclaros de Grecia y Roma, habitan este sitio, que Dante no relata algo que es posible imaginar: los Cielos poco a poco se van quedando vacíos, pues el atractivo del Limbo como un lugar digno de padecer eternidades llenas de deseos humanos, demasiado humanos, y sin necesidad de esperanzas fatuas, va haciéndose cada vez más irresistible.
 _______________________________
 

Quizá alguna vez los habitantes del Limbo, espíritus tan magníficos como Sócrates, Platón o Aristóteles; Héctor, Eneas o César, entre tantos otros, ensoberbecidos por su celebridad, cerraron las puertas del Limbo y decidieron fundar allí, su propio Paraíso.

Dios entonces, furioso, decidió combatirlos. La colosal contienda entre adalides y arcángeles fue seguramente una épica grandiosa, que sin embargo nadie se atrevió a contar, ni Dante mismo.

Hoy los parajes del Limbo se hayan vacíos, y sólo algunos ecos extraviados rememoran un anunciado desenlace, de consecuencias irreparables.
 _______________________________
 

Los poetas más importantes del mundo, confinados todos en el Limbo, recibieron y aceptaron a Dante en su alto grupo: Homero a la cabeza, luego Horacio, Ovidio, Lucano y el propio Virgilio. Alighieri bien pudo en este punto, haber finalizado su Comedia: para un artista como él, haberse atrevido a igualar con tales venerables tal vez haya sido suficiente; y sin embargo hasta aquí, los condenados no han hablado con el poeta florentino, y lo más valioso de su poema, por lo tanto, no se ha dado aún.

¿Y si tal fantástico encuentro no hubiera sido más que una prueba a la perseverancia de Dante?

¿Y si Beatriz hubiera forjado toda esta ilusión para catar una vez más la templanza y la humildad de su alma?

Como quiera que sea Dante prosiguió, esforzadamente, hasta el final.
 _______________________________
 

"Así fuimos andando hasta donde estaba la luz, hablando de cosas que es bueno callar...bien pronto la compañía de seis quedó reducida a dos."
 

Los cinco grandes Poetas tal vez podrían haber acompañado a Dante hasta donde estaba Beatriz, pero ellos, a excepción de Virgilio, no se atrevieron a tanto y prefirieron no cruzar las pavorosas regiones infernales. Es posible que Dante les guardara rencor por ello y por eso mismo les haya negado palabra alguna en su Comedia. Pero de igual manera pudo haber sucedido que los sabios Poetas hayan actuado con gran prudencia: Virgilio, tras dejar a Dante con Beatriz, bien pudo haberse extraviado en un difícil retorno al Limbo- que en última instancia, nadie relató- y finalmente verse difuminado por completo en las sombras del olvido.
 _______________________________
 

Cuando Dante y Virgilio dejaron el Limbo y siguieron su ruta infernal, no se percataron de que en secreto los siguió el filósofo griego Diógenes- apodado "el Perro" debido a su cáustico temperamento-, con la intención de llegar hasta Dios para burlarse de Él.

Cuando Dante por fin estuvo ante el Creador, éste miraba por encima del hombro del poeta florentino, aguardando el osado arribo del pensador del tonel: en el fondo lo halagaba su cometido irónico, pero fervoroso. Sin embargo, cuando Diógenes el cínico arribó finalmente, en último momento no hubo mueca, ni bravata alguna: el viejo "Perro" simplemente siguió de largo sin mirar y se perdió en la lejanía.

Dios nunca olvido esto.

Dante tampoco lo hizo, aunque no lo quiso registrar.

(Porque tal vez hasta su último aliento, guardó una secreta y sincera admiración por alguien que pudo llegar más lejos que él).

Con referencia a Dante Alighieri, La Divina Comedia, Infierno, Canto V
 

Justo a la entrada del segundo círculo del Infierno se encuentra el pavoroso Minos. Este demoníaco ser examina las culpas de los que entran, y da a conocer sus sentencias por medio del número de veces que gira su cola y la ciñe sobre si mismo. El número de segmentos de la extremidad anillada, sobre el aborrecible cuerpo, indica el número del círculo del Infierno al que el pecador debe ser enviado a penar.

Las matemáticas de Minos se corresponden con las terrenales: así como aquí un sólo sistema numérico puede ser dilatado sin límite alguno, allá en el Averno la cola de Minos, aún siendo infinita, no puede superar el número de círculos de tormento que constituyen la arquitectura infernal.

La única diferencia real entre ambos sistemas, es el incalculable placer que experimenta el despiadado juez, al sentir sobre su espalda cada nuevo impacto fustigante; cada acumulación dulcemente dolorosa.
 _______________________________


"¡Oh tú, que vienes a la mansión del dolor!...mira como entras y de quien te fías, no te engañe lo ancho de la entrada ( al Infierno)!"
 

Sin duda para Dante ha sido sencillo hasta cierto punto seguir tal recomendación. En cambio para nosotros, para cada lector de la Comedia, peregrino de su vida, de su propia "mansión del dolor", es sumamente más complejo acatar tal advertencia: sin Virgilio, ni Beatriz algunos que intercedan por uno, no nos queda más que acercarnos con humilde confianza a nuestras propias pasiones y vicios.

Entregados con mansedad a su reconfortante e incondicional abrazo.
 _______________________________


"Entrábamos a un lugar que carecía de luz...la tromba infernal, que no se detiene nunca, envuelve en su torbellino a los espíritus; les hace dar vueltas continuamente, les agita y les molesta: cuando se encuentran ante la ruinosa valla que los encierra, allí es cuando se dan los gritos, los llantos y los lamentos, y las blasfemias contra la virtud divina."
 

Aquí Dante quizá se desorientó por completo: lo descrito antes no es más que nuestro propio mundo visto por fuera.

(¿Y por quién?)
 _______________________________
 

Dante compara con estorninos y grullas en vuelo, a los espíritus atormentados por los vientos infernales. Pero, ¿ y si en realidad lo que él vio sí eran aves? ¿Acaso el Infierno más que un lugar (más que poseer una localización definida), será más bien un estado de ser (un saturar moralmente del ser propio al ser del mundo)?
  _______________________________


" - Maestro, ¿qué almas son ésas a quienes... castiga ese aire negro?
- (Semiramís), la primera de ellas...fue emperatriz...y fue tan dada al vicio de la lujuria, que permitió en sus leyes todo lo que excita al placer, para ocultar de este modo la abyección en que vivía."

 

Lo cual nos confirma que Michel Foucault tenía razón, y que las leyes y las reglamentaciones de un ámbito determinado, construyen a la vez al sujeto transgresor de las mismas.

(Y esto es posible verificarlo, aun cuando Dante no se lo preguntó allí a Foucault, de paso).
  _______________________________


"Vi también ( en el Infierno) a Helena ( de Troya), que dio lugar a tan funestos tiempos..."
 

Por el insoslayable pecado del ser bella...a los ojos de los demás.

 _______________________________


"...y vi también (condenado) al gran Aquiles, que al fin tuvo que combatir por el amor (de su amigo Patroclo)."
 

Por el definitivo pecado de ser Aquiles mismo, o de no permitírselo ser...expresándolo abiertamente.
  _______________________________


"Así como dos palomas, excitadas por sus deseos, se dirigen con las alas abiertas y firmes hacia el dulce nido, llevadas en el aire por una misma voluntad, así salieron aquellas dos almas...dirigiéndose hacia nosotros."
 

El sublime arte dantesco, tiene la singularidad admirable de trastocar el orden, la normalidad, de nuestra más simple percepción y entendimiento: su poesía parece hacer brotar los movimientos de la vida, motivar su acontecer, y no viceversa.
  _______________________________



"¡Oh ser gracioso y benigno (Dante) que vienes a visitar en medio de éste aire negruzco a los que hemos teñido el mundo de sangre!"
 

¿Será que todos los traductores de la Comedia, y hasta Dante mismo, se hayan rehusado sinceramente a transcribir "sangre" por "color"?
  _______________________________


"Amor nos condujo a la misma muerte."
 

Pero seguramente Amor después de hacerlo escapó al Cielo.

¿O el amor de Amor será tan grande, que se unió lealmente con los adúlteros Paolo y Francesca en su condena eterna?

¿Y qué hay entonces de todos los que han pecado por Amor posteriormente?

¿Acaso se irán al infierno, sin Amor que lo justifique y sin ninguna razón, (sólo/solos) simplemente?
 _______________________________


Paolo y Francesca se hallan condenados en el círculo de los lujuriosos por haber cometido adulterio en contra del hermano de Paolo, el cojo y deforme, Lanciotto.

¿Y si en realidad el pecado castigado aquí fuese el incesto, y no el engaño marital?

¿Y si la lujuria, tan naturalmente luciferina, no fuese pecado en un lugar de pecadores?

¿Será entonces el auténtico tormento para Paolo y Francesca, estar juntos para siempre, sin merecerlo?
  _______________________________


"No hay mayor dolor que acordarse del tiempo feliz en la miseria"
 

Frase dantesca tan certera, como infelizmente inolvidable.

  _______________________________

 

Con referencia a Dante Alighieri, La Divina Comedia, Infierno, Canto VI
 

“Me encuentro en el tercer círculo; en el de la lluvia eterna, maldita, fría y densa, que cae siempre igualmente copiosa y con la misma fuerza. Espesos granizos, agua negruzca y nieve descienden en turbión a través de las tinieblas; la tierra al recibirlos exhala un olor pestífero.”
 

En última instancia, lo que se castiga en éste ámbito infernal justamente, es el hambre excesiva de ser. Los granizos de agua infecta que se dan a la tierra para saciar su infinito antojo y que son de nuevo elevados al firmamento por el calor de las llamas, tal vez no aludan sino a la estéril tentativa de poder ser más aún, el afán irredento de satisfacer a costa de lo que sea, ese necio apetito de respiros y exhalaciones, que al final se pierden sin remedio, en el viento errabundo.
  _______________________________
 

“Cerbero, fiera cruel y monstruosa, ladra con sus tres fauces de perro contra los condenados que están allí sumergidos.”
 

Y estos tristes seres, no obstante sufrir el tormento practicado por el pavoroso demonio, tienen el agridulce consuelo de saber que, con tres bocas descomunales y ansiosas, el hambre del Can infernal siempre va a ser más insoportable, y acuciante, que su propia ansiedad de ser redimidos.
  _______________________________

“Tiene rojizos los ojos, los pelos negros y cerdosos, el vientre ancho y las patas guarnecidas de uñas que clava en los espíritus, les desgarra la piel y los descuartiza. La lluvia les hace aullar como perros.”
 

Por lo tanto, la tortura impuesta para los glotones podría ser, el contemplar sus más secretos anhelos, diabólicamente encarnados en la Bestia: en una criatura que goza lascivamente en su voracidad transgresora de todo respeto, de toda dignidad. De nada sirve pues aullar como perro de caza, siendo a la vez la presa misma: como la liebre que disfruta, en su agonía dolorosa, soñándose lebrel.
  _______________________________

“Cuando nos descubrió Cerbero, el gran gusano, abrió las bocas, enseñándonos los colmillos; todos sus miembros estaban agitados. Entonces mi guía extendió las manos, cogió tierra, y la arrojó a puñados en las fauces ávidas de la fiera. Y del mismo modo que un perro se deshace ladrando, y se apacigua cuando muerde su presa, ocupado tan sólo en devorarla, así también el demonio Cerbero cerró sus impuras bocas…”
 

Por qué no pensar que Dante en este pasaje, quiso expresar su visión personal acerca de la muerte misma, presentándola como un ansia infinita, ciega y voraz; simbolizada también en esa bestia mortal, ese trasunto del gran gusano de las tumbas, que se consume a sí obstinadamente y sin remedio, al engullir la propia tierra que lo propicia.

________________________
 

“-¿Quién eres tú, que a tan triste lugar has sido conducido, y condenado a un suplicio, que si hay otro mayor, no será por cierto tan desagradable?
-Tu ciudad (Florencia)…me vio en su seno… ustedes los habitantes de esa ciudad me llamaron Ciacco. Por el reprensible pecado de la gula, me veo como ves, sufriendo esta lluvia. Yo no soy aquí la única alma triste; todas las demás están condenadas a igual pena por la misma causa.”



Ciacco -que quiere decir “cerdo”- fue un bufón que se esmeraba siempre en ganarse la risa del prójimo con su ocurrente conversación, pero era a la vez sumamente dado a la gula. ¡Desventurado Ciacco! sirviendo de comidilla para la feroz sociedad de Florencia, mientras vivo, y luego muerto, alimentando el frenesí de castigo de los demonios en el Averno.
...cuando la esencia personal supera a la existencia misma…
 _______________________________

Dante le manifiesta al pobre Ciacco que su martirio lo conmueve grandemente, pero a continuación le inquiere acerca del futuro político de Florencia. Posiblemente hayamos descubierto por fin, donde sobrelleva el alma de Dante su inmortalidad merecida: puesto que las amplias fauces de Cerbero tienen siempre cabida para los voraces incontenibles de presagios, y la mordida es más filosa, cuanto más se cumplen los (deseados y no confesos) vaticinios funestos.
  _______________________________

“Pero cuando vuelvas al dulce mundo, te ruego que hagas porque en él se renueve mi recuerdo.”
 

Porque entonces quizá, tal dulce mundo evocado, sea el único accesible y verdaderamente auténtico: el mundo de los recuerdos, de las nostalgias efímeras, que al tiempo mismo de pensarlas, ya sucedieron, y en donde sólo es posible percibir fugazmente- como bien ha dicho ya Giorgio Colli- la inmediatez de las representaciones, de las cosas que nos tocan, la esencia de la vida, capturada imperfectamente en tal miríada de añoranzas.

Mundo de sombras anhelantes de un pretérito más pleno, el de los vivos; misma sed la que padecen los habitantes del Infierno dantesco. Hambrientos de una satisfacción de arraigo que nunca se realiza, ni aún acaso, en el silencio que colma la ausencia misma de ser.
  _______________________________
 
“…cada cual encontrará entonces su triste tumba; recobrará sus carnes y su figura; y oirá el juicio que debe resonar por toda una eternidad.”
 

…volver a paladear ese alimento que sabemos dañino, pero que se hace irresistible, tanto más nos acerca al instante en que es demasiado tarde para dejarlo…

_______________________________
 
“Cuanto más perfecta es una cosa, tanto mayor bien o dolor experimenta. Aunque esta raza maldita no debe jamás llegar a la verdadera perfección, espera ser después del juicio más perfecta que ahora.”
 

Pues bien, es posible que el juicio ya se haya efectuado sin siquiera habernos percatado de ello, pues la perfección lograda por nuestro dolor y amargura, aciago digestivo para el momento de reposo sin vuelta, que ya se avecina, nos satura por entero los sentidos del alma saciada y adormecida… ¡Aleluya!

  _______________________________

Con referencia a Dante Alighieri, La Divina Comedia, Infierno, Canto VII

Al presenciar como ingresaban Dante y Virgilio a su ámbito reservado, Plutón les amenazó con una jerigonza de oscuras interjecciones griegas, latinas, y hebreas. Sin embargo, Virgilio fue capaz de comprender el sentido de las bravatas, y además de sofocar el peligro, conminando al demonio a someterse en nombre de la potestad divina.

Es posible en esto advertir, que entonces el bien y el mal son capaces de entenderse recíprocamente, ya sea porque ambos proceden de una misma fuente, en donde eran indisociables y por lo tanto el mundo era completamente distinto en su dimensión valorativa; o porque en el fondo siguen estando unidos, y conforman una secreta unidad que da fundamento, a una realidad a la que sólo por pragmática costumbre tendemos a bifurcar, por obra de un irreflexivo maniqueísmo.
 _____________________________
 

“Allí vi más condenados que en ninguna otra parte, los cuales, formados en dos filas, se lanzaban de la una a la otra enormes pesos con todo el esfuerzo de su pecho, gritando fuertemente: dábanse grandes golpes, y después se volvía cada cual hacia atrás exclamando:-¿Por qué guardas? ¿Por qué derrochas?”
 

Como estos tristes seres evidencian, está ya condenado quien acapara mucho, puesto que se pierde del Todo. El que aspira a la Totalidad denota una ambición excesiva, un poco juicioso cálculo de los propios alcances; porque de inicio puede expresarse que la simple concepción de toda totalidad es un acto delimitante, que sólo se comprende por lo que deja fuera, por lo que no logra aferrar. No hay riqueza alguna que pueda cobrar sentido si no es con relación a lo que no se posee.
 _______________________________

Los pródigos actúan de la misma manera, sólo que más astutos, intentan disimular su avaricia en términos negativos, tratando de acaparar la nada. Cuando se percatan de lo insatisfactorio de su proceder, es demasiado tarde: ellos mismos se han arrojado, atados a su roca de tormento.
 _______________________________
 

“Ahí podrás ver, hijo mío, cuan rápidamente pasa el soplo de los bienes de la Fortuna, por los que la raza humana se enorgullece y querella. Todo el oro que existe bajo la Luna, y todo el que ha existido, no puede dar un momento de reposo a una sola de esas almas fatigadas.”
 

De tal modo que sea coherente expresar, que todas las riquezas acumuladas por los hombres, no valen lo que una sola lágrima motivada por el dolor, puesto que a fin de cuentas ambas brillan con la luz, pero sólo una de las dos, se evapora presta con el tiempo, y por lo tanto, acrecienta su valía.
 _______________________________
 

“-Maestro, enséñame cuál es esa Fortuna de que me hablas, y que así tiene entre sus manos los bienes del mundo.
Y él me respondió:
-¡Oh, locas criaturas! ¡Cuán grande es la ignorancia que les extravía!”

 

Habría que notar que sólo extraviándose entre tinieblas, fue como Dante, a la larga, logró ascender hasta el Cielo. De tal suerte que si la ignorancia es la que posibilita la desorientación total, inesperadamente, se constituya en nuestra mayor y más abundante fuente de riqueza.
“Bienaventurados los pobres de Espíritu porque de ellos será el Reino de los Cielos”.
 _______________________________
 

“He aquí por qué mientras una nación impera, otra languidece, según el juicio de Aquel que está oculto, como la serpiente en la hierba.”
 

Entonces el responsable de nuestro hoy, agobiante e inmerso en la desigualdad, ya no se dedica a ofrecer frutos prohibidos, ahora especula con ellos…
 _______________________________

 “Sus transformaciones no tienen tregua; la necesidad la obliga a ser rápida; por eso cambia todo en el mundo con tanta frecuencia. Tal es esa, a quien tan a menudo vituperan los mismos que deberían ensalzarla, y de quien blasfeman y maldicen sin razón. Pero ella es feliz, y no oye esas maldiciones: contenta entre las primeras criaturas, prosigue su obra y goza en su beatitud.”
 

Sin duda Dante no se contiene en manifestarnos una vez más, en este pasaje, que su gran Fortuna es Beatriz, es decir, mujer.
 _______________________________

“Hijo, contempla las almas de los que han sido dominados por la ira…”
 

Y es que si el área infernal de los avaros y pródigos, conecta con la de los iracundos, acaso sea porque entregarse a la ira extrema no sea sino acapararse uno mismo hasta la consumición. Y luego darse generosamente, de cabeza, contra el vacío.

Así, sin más, ni menos.  

 

 Inicio | Relatos | Poetas | Ensayo | Taller | Autor | Links

 

Este registro se añadió el 28 de octubre 2009

Contador de visitas para blog

*

 

Escritor mexicano


Jesús Ademir Morales Rojas nació en la Ciudad de México en 1973. Cursó estudios de Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Además, es diplomado en Historia del Arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana y en Museología (mención honorífica) por parte del Museo del Carmen, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Ha colaborado en diversas publicaciones literarias virtuales como Crítica, Destiempos, AXXÓN y Literatura Virtual.

Ha participado en varias redes de blogs orientadas a la cultura y la educación. Actualmente forma parte del equipo de redactores de la red Hoyreka!" y del proyecto de creación de contenidos Coguan, cuyo fundador y Director General es el Dr. Carlos Bravo.

Jesús Ademir es administrador de redes sociales y gestiona cuentas de los blogs Hoyreka y es el responsable del área de social media en la firma TratoHecho.com

Comuníquese con el autor:

Otras colaboraciones suyas incluyen la redacción de artículos para la productora argentina especializada en contenidos online Bee!


Visite los trabajos de Ademir en Literatura Virtual


Ademir convoca imágenes reflejadas en espejos infinitos en la serie de narraciones reunidas bajo el título Hipnerotomaqia. Surgen ahí personajes, fantasmas y monstruos cotidianos para protagonizar sueños interminables donde cambian de aspecto, tanto como las palabras del narrador que las retuerce hasta sacar nuevos significados de los signos convencionales.

Todos los que han soñado saben que la percepción se altera para mostrar realidades imposibles. Los tiempos se confunden y el futuro deja de ser consecuencia del pasado. Hay un orden propuesto por el autor, para adentrarse en estas ocho lecturas, aunque bien sepa que es imposible establecer normas que precisen una estrategia de lectura.

Así que invito al amable lector a conocer cualquiera de las partes que integran esta obra.

 José Luis Velarde

Hipnerotomaquia